lunes, 11 de julio de 2011

Y TU...¿MIRAS O PRACTICAS?

Cuando el sol aplana hasta a las chicharras, es tiempo de tumbarse frente al tv. y envidiar como unos privilegiados sufren de lo lindo subiendo las fuertes rampas de algo, que alguien se invento como "LE TOUR DE FRANCE".

Para eso están los fines de semana por la tarde, para disfrutar de la familia y para zanganear haciendo lo que a uno mejor le parezca.

Los deberes hay que hacerlos pronto, asique a las 8.00 ya andamos dando pedales con rumbo y retorno hacia cualquier punto que consiga que la jornada te deje exhausto pero contento. Como dicen los más entendidos "SARNA CON GUSTO NO PICA", a lo cual yo siempre respondo, "NO ES QUE NO PIQUE, ES QUE NO TE QUEJAS".

El par de pollos, esperando la recuperación del gallo de corral, se machacaron con sendas jornadas de ciento y pocos km. El sábado hasta el cruce de Cantagallo, visitando en el regreso a Colmer, para ver como andaba en estos días de vacaciones. El domingo Torrejón-Serradilla.- peleandonos con las avispas, que andan en estos días de lo más pesadas. Un par de jornadas con pocas cosas interesantes a destacar.

Será que el calor aprieta, pero día tras día, vemos como el número de aventurados ciclistas va descendiendo de nuestras carreteras, exponencialmente a la subida de las temperaturas.

Las bicicletas son para el verano, pero si aprieta mucho, mejor dejarlas para la primavera, o para el otoño, y si llueve, mejor para el año que viene, a ver si rebajamos kilos.

De nuevo nos encontramos con el tío del casco integral, un fulano, calvo como bola de billar, que en vez de casco, utiliza su reluciente cabeza, como protección frente a posibles golpes y accidentes. Miro para detrás, miro para delante, y ante estos casos siempre comento lo mismo: ¿Donde está la Guardia Civil?. A estos tipos está claro que o les das un escarmiento, o jamás aprenderán. Luego pagan justos por pecadores.


Por lo que se refiere a la semana, más de lo mismo, días de machacante entrenamiento, que lejos de aportarte esa mejoría que tanto deseas, te deja en tu mente esa duda que te golpea y te sacude cuando menos lo esperas.-¿ Tan malo soy?.

Hablas con el resto de los que están como tú, y el caso no es aislado, a todos nos pasa. Bueno, eso ya es alivio, pero yo sigo sin mejorar en mis tiempos. Habremos tocado tope o simplemente no nos damos cuenta de los límites que tenemos. Quizás con más horas de entrenamiento, quizás con más descanso, quizás, quizás........ Mientras aclaramos la duda, empezaremos el lunes con el 10.000 de turno, que viene genial para despejar la mente y los malos pensamientos.

lunes, 4 de julio de 2011

HOY HA TOCADO SERIES.-

La semana comenzó de la peor forma que se podía. Una señora, imitando a algún ídolo televisivo, se empeñó en hacer un ademán de rally por las calles de nuestra ciudad. El resultado de estas proezas, no suele traer nada bueno, y en este caso aún peor cuando le toca a uno de los nuestros.
El Cuñao acabo despedido a más de diez metros cuando iba entrenando con su S-works. Lo gracioso de todo esto es que la respuesta de tan aventurada piloto fue: " Es que no te he visto".- Digo yo, pues no es una lagartija, ni un pobre gato, es más ni un perro, ni un gorrión.... quizás si hubiera sido alguno de estos espécimenes, habría frenado en seco, todo sea por mantener la fauna, pero eso sí, si se trata de un ciclista....... va de esos hay muchos, además, que hacen a esas horas con sus horribles máquinas de pedales, con el calor que hace interrumpiendo el trafico rodado. Que se vayan a la isla, o sino al campo....... Curioso, pero cierto.

Minutos más tarde, al ir al hospital a ver el alcance de las lesiones, me encuentro de lleno en otra reyerta. Otro imitador, se llevó por delante a las puertas del hospital a una chica que tranquilamente, sin prisas y sin molestar a nadie, había decidido hacer unos km. con su pareja en su flamante bici. La respuesta del monstruo del volante, curiosamente, fue la misma: " Es que no te he visto"..... sin palabras.

Ante este panorama, y en plena operación salida, la cosa no pintaba nada bien, así pues, decidimos pillar la gorda y hacer unos sofocantes km entre langostas, chicharras y demás insectos de temporada.

Subir a San Gamello, bajar hasta la Oliva, llegar a Caparra, dirigirnos al canal y coger la general de Salamanca a Plasencia, era una ruta que pintaba regular para la jornada del sábado. Dicho y hecho..... Salida a las 8 y a las 11.15 en casa con 65 km. No es para tirar cohetes, pero hemos tenido un buen puerto, algo de llano rápido, y alguna zona de zig-zag. Una mañana entretenida.

Para el domingo la cosa cambió de color. Esta vez pillamos la flaca y tiramos la caña a Béjar. Con apenas tres horas de cama, sabía que Félix me iba a apretar de lo lindo.
Unas series no vendrán mal para mejorar algo la potencia. El fiasco me lo llevé, cuando vi que la serie se iba dilatando y dilatando en sus km. Al final duró algo más de lo previsto, y de apenas 3-4 km a tope, nos metimos en 57 hasta la parada e Béjar.

Estos si que son entrenamientos de calidad. Lo bueno que tiene ir a esas velocidades, es que los relevos están prohibidos para mis piernas, es más, a duras penas puedo aguantar el ritmo cuando empiezan las fuertes rampas que tanto me gustan.

La subida a Béjar a una media de 30, la bajada, algo más tranquila, esta vez a 34.- Total 115 km. y 32 de media.

Al llegar a casa, la bascula me escupe la verdad a la cara. He pillado 2.5 kg más.

Las vacaciones, bodas, jolgorios y comilonas, suelen traer estas cosas.

Ahora toca tiempo de cuidarse....... esto de ir siempre el último del grupo con la lengua fuera es algo que me está empezando a disgustar.

lunes, 27 de junio de 2011

! ENHORABUENA !.... CAMPEÓN

Hoy empezaré nuestro resumen semanal felicitando a nuestro querido jardinero.
Meses de entrenamiento, sufrimiento, series, fríos, sudores, lesiones.... por fin llegan a ser recompensados, y en esta ocasión logró el segundo puesto en el nacional de velocidad en la distancia de 200 metros. Solo cabe poner un comentario a esta proeza: Conociendo a nuestro campeón, muy bueno tenía que ser el primero....


En lo que se refiere a nuestras pequeñas andanzas locales, la palabra más repetida es ..!QUE CALORES!.. Aunque prefiero entrenar a 37 grados que a 5, todo sea que con el frío más que mover las piernas por el esfuerzo, mueves todo el cuerpo, pero por los temblores.

El finde, el Cuñao andaba de obligaciones laborales, por lo que Félix y un servidor, decidimos, aparentemente, tomarnos las cosas con algo de calma.

Para el sábado teníamos preparada una maratón con la mtb de las buenas. Iríamos desde Plasencia a Casas del Monte por la carretera, para de ahí pillar la pista que sale de la piscina natural, subir el puerto que nos lleva hasta la base del Camocho, pasar a la vertiente del Valle, bajar hasta el Torno y de ahí pillar de nuevo camino, bien por San Gamello o por la vertiente del río, y a casa.

En principio no pintaba nada mal la cabalgada. Pero claro está, desde el cruce de la carretera, hasta el alto de la Calamocha, hay 22 km de puerto en pista. Las rampas llegan a ponerse al 16 %, y la media de desnivel ronda el 9%. Ante este panorama, tienes dos opciones, o ir con buenas piernas o darte la vuelta y volver por donde has venido.

La segunda de las opciones no estaba en nuestra mente, por lo cual afrontamos a las 7.30 nuestra etapa del sábado. Si dura es la subida, no menos lo es la bajada. Se puede decir que ahí es donde un biker disfruta de lo lindo. Claro está, sino tienes la mala suerte de reventar los frenos, como le paso a nuestro amigo Félix, que tubo que afrontar casi toda la bajada solo con el freno trasero.

Al final 85 km en 4 horas, la rotura de frenos nos estropeó la media, ya habrá otro día para mejorarla.

El domingo, ante las temperaturas que se presentaban, optamos por no hacer demasiados km, en total 90, con nuestra etapa preferida, Piornal-Rebollar-Cabezabellosa. A las 11 en casa con los deberes hechos y el cuerpo caldeado. Dos primeras en nuestras espaladas y a descansar que hoy toca el 10.000.-

A ver que nos cuenta esta tarde nuestro campeón....

miércoles, 22 de junio de 2011

LA GRAN CABALGADA




Era la primera vez que la cordura en el grupo la ponía yo. El Cuñao andaba nervioso como un flan. Félix despistado como nunca lo había visto, tanto es así, que momentos antes de tomar la salida, andaba sin casco.
Ante este panorama, hice repaso de todo lo imprescindible para afrontar el reto que se nos ponía por delante. Parecía que todo estaba, ahora sí, en orden, tras los últimos acoples previos.
Salimos, aproximadamente, media hora más tarde que los primeros del pelotón de los 11.000.
Ahora tocaba ir recuperando, aunque con tanto tráfico ciclista por medio, sabíamos que la minutada hasta alcanzar Jaca, nos iba a caer.
Desembarazados de los más lentos, tocaba darle fuerte al plato hasta alcanzar Villanua, donde empezaba lo bueno antes de coronar Somport.
El ritmo era de escándalo, llaneando a una media de 42, y haciendo una subida que al pensarlo me da hasta miedo. Pero este era solo el primer escollo, y más fácil de la jornada. Algo que por inercia, las piernas, te iba pidiendo.
La bajada de Somport, era con niebla y lluvia. Ahora toca ir tirando de freno, y en un alarde de seguridad, fui dejando que uno tras otro, los muchos aventureros del día me fueran pasando como si se estuvieran jugando la carrera en cada curva.
El grupo de tres se disgrego, encontrándonos Félix y yo, al final de la bajada. El Cuñao, había puesto tierra de por medio.
Vaya, este ya se fue en busca de aventuras solitarias.

Marie Blanc, es eso, su nombre lo dice, “La Dama Blanca”. Un puerto de primera de apenas 9 km, con los últimos 4 al 11%. Allí te encontrabas de todo. Algunos andando, otros que caían a plomo por no poder aguantar el esfuerzo. Pero eso sí, un silencio sepulcral. Nadie hablaba, solo jadeos de esfuerzos complementarios, a lo que ya de por si era una dura jornada.
Nosotros a lo nuestro, subida acorde a nuestras posibilidades. Este es mi terreno, y prácticamente los 4 km, los hice de pie. El 34-21, era suficiente para afrontar ese tramo, y además ir alegrando la vida, con nuestros ánimos, a los numerosos compañeros que poco a poco iban cayendo bajo las garras de los que mejor suben estos porcentajes.
A 1 km. De coronar, pudimos apreciar como El Cuñao andaba huérfano de compañía fiel, a un paso algo lentuzco para sus habituales desarrollos. Pronto le hicimos notar con unas risas y frases lejanas, que estábamos a la saga “Gallina, no corras que te vamos a pillar”. A la irónica frase, le siguió la risa comprensible de mi fiel acompañante, junto con la cara mal humorada de la mayoría del resto de penitentes, que no podían comprender como un fulano, podía subir a semejante ritmo e ir hablando como si retrasmitiera un partido.

Juntos de nuevo al siguiente y decisivo escollo.

Portalet no tiene nada. Un puerto de 30 km, con una media del 5%. Dicho así suena a miedo, pero una vez que afrontas las primeras rampas, el paisaje abundante de pinos y matorral, te engulle a una paz solo rota por las gotas de sudor cayendo por todo tu cuerpo.
El único problema para afrontarlo es el ritmo que cada uno quiera dar en la subida.
Como todo el día, me fui quedando unos metros de mis dos compañeros. Y aunque siempre les tenía a no más de 10 metros, parecía que mi subconsciente me decía: “no tires más fuerte, que estos al verte le dan más rápido”. Y ciertamente así era, cada vez que me acercaba, no tardaban mucho en subir el ritmo.

La carga lógica en el avituallamiento, y los últimos y más duros 9 km hasta cruzar a España.

Ahora toca apretar los dientes y lanzarse en la bajada. La historia volvía a repetirse.
No es que yo bajara mal, con ratos de más de 75 km/h, pero el resto, en un gesto de valentía adelantaban en curvas, cambio de rasantes, donde fuera, con tal de ganar posiciones.

La Hoz de Jaca y sus 2 km al 12%, fue un paréntesis, del que apenas nos enteramos, antes de pillar los últimos 25 km de llano a Sabiñanigo.
Ahí ya sí, la locomotora se puso en marcha, y sin dejarme dar ni un relevo, me llevaron con la lengua fuera hasta apenas 5km. Del final de la etapa, donde una montonera de más de 10, acabó por los suelos, frustrando a poco de la llegada, sus ilusiones de acabar a salvo de la aventura que afrontaban. Me libré por los pelos, pero me quedé cortado en medio de dos grupos, con el aire en contra, y con la comida de cabeza, si alguno de mis dos compañeros, había caído en la brutal caída. Paso por meta, y ahora a buscar si están a salvo. Pronto me hacen señas, y por fin respiro aliviado, todos perfectos.

¿Dónde te has quedado?, te hemos dejado de ver en un momento. ¿No habéis visto la caída?.
No hemos visto nada. Mejor.

7 horas con 16, una media de 28.15, para los 205km hechos, con dos puertos de primera, un especial y uno de segunda. Un tiempo firmado antes de empezarla, aunque una vez terminada, estoy seguro que con una preparación previa, un poco más exclusiva, podríamos bajar de las seis horas y media.
Por fin disfrute de una prueba sin tener que preocuparme del crono.

martes, 7 de junio de 2011

UNA SEMANA SANTA CON ALGO DE RETRASO




Después de la velocidad del viernes, lo que menos me apetecía era otra sesión maratoniana por las carreteras del norte.

Le sugerí a Félix en dirigir nuestras metas a fines más terrenales, con lo cual pillamos la gorda y tiramos dirección Serradilla.

No es que los 82 km finales sean pera pocha, pero si es cierto que el continuo sube baja, se hace más llevadero cuando no llevas a un personaje delante, que km. Tras km. Mira para detrás metiendo prisa al resto de sus compañeros.

A las 11.30 en casa, y con una sensación de haber disfrutado, al fin de un día, sin tener que pedir cuentas al cronometro.

Lo del domingo ya era arena de otro costal. El Cuñao, que venía descansado, después de la espantada del sábado, trajo bajo el brazo un regalo para animar la larga sesión que nos esperaba.

Se unió a la fiesta Rubén, que lejos de querer tomarse las cosas con calma, puso nada más salir de Plasencia, un ritmo de los que les gusta, plato grande y piñón lo más chico posible, que así se avanza más.
Félix y un servidor, no teníamos más que lo que íbamos echando en cada pedalada, y únicamente en las fuertes rampas que se iban sucediendo, (primero en Hervás, en la subida a la Garganta, luego en Béjar, hasta pasar el puerto de la Hoya, posteriormente en la subida al puerto del Tremedal, y para terminar el puerto de Castilla); nos íbamos defendiendo por no perder rueda de los perversos acompañantes.
Para terminar, tuvieron a bien, meterse a plato desde Tornavacas a Plasencia, a lo cual respondí con un acople perfecto, cual parasito a su presa, sin dar ni un relevo, eso sí, no por falta de ganas, sino más bien de fuerzas. Bastante que no me quedé colgado como pollo sin cabeza.

Una media de 27, con 4 puertos y 165 km. La cosa no esta mal para mis pretensiones. Las que tengan otros que las vayan preparando para cuando yo no vaya, y si voy que me avisen, que de momento finjo un dolor inoportuno de cabeza, que siempre es una solución repentina ante un hecho no deseable….

Ya cambiando de sector, felicitar a mis compis de diario por su buena actuación en la toma de tiempos en Cáceres. David, bien como siempre, en sus tiempos, con muchas balas en la recamará para mejorar. Charly un poco mejor, batiendo su propio record. Oscar, aún mejor, estando a punto de bajar del 53 en los 400. Ángel, prefirió reservarse por un inoportuno pinchazo que le amargó la semana.

Las vacaciones son algo necesario y agradable, pero no voy a negar que echaré de menos durante este par de semanas que tengo por delante, mis agotadoras y gratificantes sesiones de entrenamiento. Lo bueno que tiene esto es que aunque te vayas lejos, siempre hay nuevos parajes que recorrer y paisajes que conocer. Nos llevaremos de todo en la maleta.

martes, 31 de mayo de 2011

CROS POPULAR SUBIDA AL PUERTO.-

Viernes trote y sábado descanso, uggg, el percal no me gusta, pero está claro que hay que hacer caso a los que saben y un par de días antes, no moverse.
Así llegó el domingo, y para variar, no tuve mala noche, todo lo contrario descanse bastante, ¿Qué raro, no?. Sería que me lo iba a tomar con calma. Jajajaaaj,” dejemos las tonterías para otro momento”.

Mucho jolgorio en la salida, mucho gallo para un corral tan pequeño. Una carrera popular y aquí solo faltan los portugueses. Que nivel. Algunos disfraces bien logrados, unos cuantos intrusos en primera fila. Voz de alarma y ya estamos volando, los intrusos salen disparados, uno disfrazado de abeja ha salido volando y está fuera del camino. Algunos por la foto hacen lo que sea.

Bajada hasta el hospital de infarto, voy a una media de 2.57 los primeros 3.000 y estoy el noveno. La que me espera subiendo.
Pillo la curva de la cancela, Ángel me da ánimos. Se ha colocado en un sitio privilegiado, porque hasta ahora no he reconocido a nadie.
Ya estamos en el camino viejo. Ahora empieza lo bueno. Las primeras rampas al 10%, dejan paso a las del 15%, y en nada nos metemos en el pedragal del 20%. Aquí lo que vale es la fuerza y poco a poco voy adelantando a los que antes era imposible.
Aquí no hay piques, ni intentar seguir la rueda más fuerte, cada uno a lo que puede y sin mirar a nadie, bastante hay con controlar al corazón que hace amagos de salirse por la boca.
1.600 metros a la ermita, pero que dureza tiene esto. En un visto estoy tercero, la cosa no me cuadra. Los dos primeros van a otra guerra, pero los otros, ni son tan malos ni yo tan bueno. Aprovecharé el tirón y a ver si llego a meta.
Últimos 500 metros, la impresionante subida me pasa factura y llego con lo puesto. Entrando en meta me han adelantado dos, acabo quinto, pero eso si exhausto, lo he dado todo y me ha salido bien, aunque todo se puede mejorar. Para el año que viene los 19 minutos con 10 habrá que dejarlos en algo menos. Por si acaso disfrutaré del éxito momentáneo.
Al buen puesto obtenido, añado el segundo de mi categoría. ¿Con esto dan algo?.- Pues sí un jamón. Me lo tomo de coña, pero la verdad el jamón está en casa.
Al ver los familiares la pieza obtenida, el comentario fue claro: “Creo que tienes que dejar la bici y dedicarte a esto, por lo menos traes algo de provecho a casa, en vez de golpes y rozones”.
No hay que quitar razón a quien la tiene, pero todo se puede compaginar, otra cosa es que el cuerpo aguante.

Esta semana la Pencona, con ganas me quedo, pero… tengo la Qh y hay que hacer km para no llegar hecho un zorro. Dios mediante, para otra será.

lunes, 23 de mayo de 2011

DOMINGO DE REFLEXIÓN


Para llevar la contraria a todos, en vez de tener jornada de reflexión el sábado, decidí tomármela el domingo, eso sí después de hacer los deberes y cumplir con el derecho de las urnas.

El sábado no era día para gallinas. El cuñado había pillado día libre y era el momento propicio para hacer una jornada maratoniana.

Hoy hacemos la jornada de Cáceres, que este año la tenemos algo retrasada.


A las 8 menos veinte, pillamos dirección a los Llanos. ¿No habíamos quedado a las 7.30?, ahh si, llegó tarde el de siempre.

Desde el primer momento comprobé que la cosa iba a ir fuerte, quizás demasiado para mi. Visto lo visto, se lo hice saber a mis dos bestias negras particulares, "yo entro al relevo, pero a una media de 40 en los primeros 30 km, yo no aguanto".

Oído cocina, ahora vamos a una media de 35, "¿te gusta más así ?, ok, ahora voy de lujo, relevos y relevos, no han dado las 10.30 y estamos en el Montebola.

Café y un pinchito de tortilla. Los hidratos nos van a hacer falta para lo que nos queda.

Volvemos a lo mismo, solo que ahora me parece que vamos más rápido, será el refrigerio, pero las piernas no paran ni un segundo. Las rampas las pasamos a más de 30 y en nada estamos subiendo el puerto de Cañaveral. Otro toque de atención "Ehhh, colegas, que nos quedan más de 50 hasta casa y la loba ya se quedo por el camino mordiendo a otros".

Despiste antes de llegar al Puerto de los Castaños, y acabo probando el nuevo asfalto de la calzada. Otro raspón en la rodilla y la cadera. La bici no se ha hecho nada, pero yo acabo como de costumbre cabreado como un mono. Últimamente me las llevo todas. En fin, gracias a no se quien, todo se queda en roces y mal humor.

Volvemos al relevo, pero esta vez, una vez pasado el cruce de Miravel, un leve viento del norte, nos hace aflojar la marcha. Ahora por momentos, apenas pillamos los 34, claro cuando me pongo yo en cabeza del grupo, apenas pillo los 32, a cada uno lo suyo, y este no es mi terreno.

Entrada en el polígono de Plasencia, y son poco más de las 12.30. Una media de 34, miro la cara de mis compañeros y se nota el esfuerzo. A todo esto Félix hace un comentario "No se, me noto algo cansado, ¿Que tal habéis llegado vosotros?".... Sin palabras.

Ya el domingo, decidimos tomarlo con algo más de calma. Ritmo tranquilo y subimos un puerto. ¿Cual toca hoy?. Respondo: vamos a la Gunila.-

"Ya estamos, ya estamos, ¿no íbamos a tomarlo con calma?. Si son apenas 7 km,. de subida. "

El caso es quejarse por todo. Las piernas que no paren y ya estamos en las primeras rampas. Tranquilo, que la subida aunque corta es dura. Las primeras marcan el 12%. Ritmo de batalla y aquí cada uno sube con lo que pueda.

Tocamos cima. El Cuñao se exprime para llegar el primero. Félix protestando porque ha llegado el último, y yo hago una subida fuerte pero sin desgastes extras. Al final no hemos sacado del primero al tercero más de 30 segundos. ¿Y ahora de que os quejáis?, Es la subida más rápida que hemos hecho a esta tachuela en todo lo que yo recuerdo. Ahora vamos con todos los hierros metidos dirección al cruce de Béjar. El caso es poner pegas por todo...

Parece que la cosa va tranquila, pero pronto las hostilidades saltan en el seno del pelotón. Otra vez vamos por cima de los 50 cuando pasamos el cruce de la Granja.

"Paso de vosotros", yo mañana tengo una jornada de escandalo, y el martes otra y el miércoles otra..... Que os den... Risas de la pareja, y ya están quedando para el martes. Luego querrán que yo esté como ellos.

Por la tarde la cosa se pone más a mi favor. Hoy toca comida donde Tío Paco. Mucha gente, mucho jaleo, pinchos generosos y una paella que quita el hipo. Me zampo uno de primero, otro de segundo y el tercero de postre. Creo que por un día no está mal hacer un exceso.

Ya veremos si la semana me es propicia ......