lunes, 27 de septiembre de 2010

BLANCO A ABATIR






Cuando vi en TV, que de nuevo, otros dos ciclistas habían sido blanco de un malaje, me pasó, como a la mayoría de los nuestros, se me revolvieron las tripas.



Pero, más aún, cuando el malaje en cuestión, no tenía ni seguro, ni permiso de conducción, ni de circulación. Para colmo no era ni cristiano.



Por lo visto, después de liarla parda, quería darse a la fuga.



Me pregunto, que hubiera yo hecho, si en vez de unos desconocidos, hubiera atropellado a uno de los míos.



Mejor, no saberlo.



Por lo demás, el finde deparó lo de siempre. Algunos momentos para la Bici, y otros para otras actividades.






A destacar, el frío que poco a poco va irrumpiendo en las mañanas. La manga corta, la iremos dejando para el año próximo, cambiando de costumbres, e introduciendo en el vestuario los manguitos y el chaleco para las bajadas. El culote largo, todavía tendrá que esperar por lo menos un par de meses.






El sábado, como tenía que ir a visitar al amigo Colmer, huérfano como el domingo, me dispuse a realizar la tarea más pronto que tarde. A las 10 menos 10 en la puerta del taller, el pago obligado, el retoque en el Superecord, y a las 12 en casa. El tiempo invertido dando pedales no estaba mal. Una media de 30.07 en solitario.






El domingo, decidí, que es de bien, hacer alguna subida, para no olvidar las buenas costumbres.






Primero medité ir al Tornadero, para acabar en Piornal, pero.. como el día andaba fresquito, quería empezar a subir en menos km. y lo cambié por Cabezabellosa. Luego el Torno, pasando por Rebollar, y ya claro, una vez a las puertas del Kirts, pues no iba a desaprovechar la oportunidad de pillarme las rampas del 15%.






Solo puedo poner una pega a esta subida, que es demasiado corta, pero.... bueno, si uno quiere calentarse, a dar pedales dirección Piornal, bajas piñones y golpe de riñón.






Como no estaba por la labor de llegar muy tarde a casa, gire por el cruce del Cabrero, y me quite los últimos 4 Km, hasta la hospedería.






Tres horitas, 82 km, y una media de 26.3, 35 km de subida, y desnivel acumulado de 1650 metros, para pasar la mañana.






Ya por la tarde, había quedado con el amigo Félix en acercarnos a ver la Berrea, y comprobar si algún cornipato se dejaba tocar. Mala suerte para él y buena para nosotros.









lunes, 20 de septiembre de 2010

DEL FINAL Y DEL COMIENZO
















Cuando ya podemos dar por zanjada la temporada 2010, aunque nos queden varios meses para terminar el año, andamos ya preparando nuevas aventuras para el año venidero.
Los km. de los cuenta se pondrán a cero, y comenzaremos a ver como poco a poco vamos acumulando en las piernas unos km. que nunca se fueron de ellas. Esto del ser humano es curioso. ¿Por que el final de una temporada y el comienzo de otra? si realmente nunca dejamos de dar pedales.

Como es una respuesta, que ni quiero, ni nadie me va a contestar, por mucho que se afanen en explicármelo, seguimos acumulando vivencias y aventuras en cada salida.

Este sábado el plan era ver el final de etapa de la vuelta en la Bola del Mundo. Pero.... como un año malo, no puede terminar bien pues ... nada a verlo a pie de carretera con el coche al lado.

Como la subida a Navacerrada estaba cerrada a vehículos a motor, desde las 9 de la mañana, pues había que elegir otro sitio donde envidiar el sufrimiento de nuestros colegas profesionales.

Elegimos, con buen criterio, el Alto del León. Y allá que nos fuimos con el bocata y el chubasquero por si nos caía alguna tormenta.

Los nervios previos al paso de corredores. Alguna compra de recuerdo de la caravana, y ya están aquí. Tan larga la espera y sin embargo pasan como alma que persigue el demonio. Apenas el móvil da juego, para echar unas fotos que quedarán para el recuerdo.

Ver pasar a tu lado a Nibali, Mosquera, Purito, Luisle,.... y piensas egoistamente, el porque el líder no puede pinchar a comienzo del tramo fuerte de la Bola.

Luego el futuro nos desvela que no pinchará, y que siendo justo, en una carrera tiene que ganar el mejor, y a estas alturas, el mejor era el italiano.

Y como no era cuestión de irse para casa con el sabor de boca tan escaso, pues al Festibike, a ver bicis y mas bicis, gente y mas gente, productos y más productos.

Fue una suerte llegar y encontrarnos con Hermida (reciente campeón del mundo de bicicleta de montaña), con el cual compartimos un autógrafo y un trozo de tarta, que para celebrar el éxito había preparado para la ocasión Bicimania. Si somos justos, hay que decir que el trocito de tarta se la comería él, porque nosotros acabamos en menos que canta un gallo con la mitad del pastel, y sino que se lo digan a mis tres colegas que repitieron un par de veces del dulce manjar.

A las diez en casa y con la sensación de haber aprovechado el día al máximo, con las bicis, y sin dar una pedalada.

Ya el domingo, el Cuñao y el presente, nos hacemos la subida de rigor a Piornal, por el tramo duro. Fuerte subiendo, fuerte bajando y más aún llaneando, o sino que se lo digan a un pobre, que sufriendo, iba acometiendo la pendiente de los Raña, cuando dos obuses le pasan, por cima de la chepa, dejándolo mirando en sentido contrario. Que crueles somos, ya no nos acordamos cuando no hace mucho a nosotros nos hacían lo mismo. Media de 28 km/h. y a ver a Félix, que andaba cortando el césped.

Ya planearemos algo para la semana que viene que esta llegó a su fin.

lunes, 13 de septiembre de 2010

RECUPERANDO EFECTIVOS.-

Huerfano de compañeros, el sábado decidí darme un paseíto e ir a ver como andaba de clara la mañana por Piornal. Salida a las 8.30, con el fresco de la mañana, pillar las rampas fuertes del camino vecinal que nos lleva a las Casas, y el resto con cadencia, para no calentar mucho los motores.
Antes de llegar a la entrada de Piornal, suena el teléfono. El amigo Félix, que ya medio recuperado de las dolencias, ha salido a dar una vuelta, y como no quería pegarse la de aupa, venía al encuentro del compañero solitario.
Bajada rápida, pasando como un rayo por el Cabrero, y en menos de 10 minutos me planto a la entrada de las Casas, donde lo veo subiendo como un jabato.
La pregunta típica, ¿No ibas a tomarlo con calma estos primeros días?, la risa de costumbre, el trago de agua y rumbo al punto de origen.
A las 11 en casa. Suerte que tenemos de estar en apenas 15 km, a pie de un puerto de primera.

El domingo, ya en compañía del cuñao, decidimos tirar la caña por la Crta. de Salamanca, y subir el puerto de la Garganta por Hervas.
Ascenso entre robles y castaños, con una temperatura que no llegaba a los 15 grados, las rampas fuertes que se van sucediendo, el ritmo que va subiendo, y solo queda el último km, con el desnivel del 11.

Ya estamos arriba, y en plena bajada el amigo Félix, que viene de camino a nuestro encuentro.

A las 11 en el pueblo de las tres mentiras, tomando café en el Hogar del pensionista.

!Que buena pinta tienen esas croquetas, Cuñao!, Bufff, anda y esas empanadillas. Mejor, arrancando, que sino veo que hoy echamos aquí la comida.

Como no, aire en contra, no hay un día que nos aliemos con él. 110 km. y una media de 28Km/h, y eso que íbamos a ir a pasear.

Por la tarde, arma en mano, Félix se apunta a la berrea. Cambiamos la bici por el rifle. No es buen cambio, sobre todo para los mal afortunados cervunos que tienen la mala suerte de toparse en el camino.

La semana que viene, más.

lunes, 6 de septiembre de 2010

DE VUELTA AL COLE.

Como teníamos que ir a visitar al amigo Colmer a Hervás, el Cuñao y Zapatitos, deciden subir a la Garganta por Baños, parando en la tienda para revisar las S-Works.
Ya habíamos hecho esta subida en otra ocasión este año, esa vez, con el amigo Félix, y sabíamos como era de exigente, este corto, pero interesante puerto.
El desnivel no baja en ningún momento del 6%, pero rara vez sube del 8%, por lo cual se puede hacer a buen ritmo, sin tener que hacer muchos cambios de desarrollo.
Eso sí, la bajada a Hervás, era tal y como la recordaba, frequita, fresquita, y en un par de Km. la piel se pone de punta como las púas de un erizo.
Un café, en la avenida principal de Hervás, y a las 12.30 en casa.
Pensando que hemos salido a las 8.30, y nos hemos entretenido bastante por el camino, los 115 km. que me salen marcados en el pulsómetro, han dado mucho de si.
El domingo, encontrándome huertano de compañeros, ya que el cuñao curraba, y con Félix, aún convaleciente, tomé la decisión de no zurrarme mucho, ya que las fuerzas no andan muy sobradas, y darme un paseo a Piornal, para así estar prontito en casa para realizar los quehaceres domésticos.
Pero como esto de montar en bici es duro, no me lo quise poner tan facil, y afronte la subida a las Casas, por el camino vecinal que parte poco antes de llegar a Regino.
El asfalto esta hecho una pena, pero subiendo, esto se disimula bastante, y más aún, cuando nada más empezar el puerto, me encuentro con la primera rampa al 14%.
Con este desnivel, la velocidad es baja, y aunque este es el tramo más complicado, si es verdad que se van sucediendo algunos trozos de falso llano, con zonas del 10 y del 11.
Pero, por desgracia, para los que nos gustan las fuertes subidas, son apenas 4 km. y pronto cojo el cruce que me llevará por la carretera buena a Piornal.
Subida desahogada, y cuando bajaba, con una buena media, zassss. rueda al suelo. Joerrrrr. Ayer lo hablaba con el cuñao, que estas cubiertas que ponemos pinchan poco, (con 45 € que vale cada una, como para que encima sean malas), pero ya ves, me toco el cristal.
15 minutos de ponte bien y estate quieta, aire, y para abajo, con la rueda un poco floja, pero con la suficiente presión para llegar sin problemas a casa.
Pongo la tele para ver la situación de los nuestros en el mundial de motociclismo y ale, la primera noticia, accidente grave de un piloto. Veo la imagen, y me pongo en lo peor, como así sucedio. Y para colmo el día antes el masajista del Sky, Chema, tambíen había fallecido con una rara dolencia.
Si lo se no pongo la caja tonta, por que las desagradables noticias se van sucediendo, incremento de accidentes mortales en las carreteras en el fin de semana, incremento del paro..........
Solo veo un atisbo de esperanza. LA VUELA AL COLE HA EMPEZADO, y con ello, el descanso para los millones de sufridos padres, que durante el verano, han tenido que sentir en sus carnes el acoso de una chiquillería, que no descansan ni dormidos.

lunes, 30 de agosto de 2010

TOREROS IMPROVISADOS

Para que no se nos adelantara mucha gente, decidimos el Cuñao y yo, hacer nuestra penitencia particular, pillar la bici de montaña, y meternos una sudada de consideración para ir a visitar al Cristo de Serradilla.
Aún es pronto para pedirle al Cristo que nos traiga para el año nuevo buenas nuevas, pero visto lo visto, y como el año pasado nos acercamos en Diciembre, y por lo que se ve, ya tenía hecho el cupo entero de peticiones, pues nada, iremos unos meses antes, y a esperar surja efecto. Como sigamos así, tendremos que adelantar las peticiones con varios años de adelanto.
Raudos y felices íbamos el par de pollos, tragando polvo, y con las posaderas algo doloridas, ya que tantos meses sin hacer nada con MTB, se nota.
El calor apretaba, y ya iba yo meditando que quizás no había sido tan buena idea adelantar tanto la campaña de montaña.
Llegados a una, de las tantas porteras, que por desgracia plagan nuestros caminos, comenzó el principio del fin de la aventura del sábado.
Mientras el Cuñao la cerraba, vi como de no se donde, salió, lo que parecía un ternero entrado en carnes, que poco a poco se iba alejando de nosotros. Bueno, ya dará la vuelta, porque este camino no tiene salida.
Cuando llevábamos avanzados unos 20 metros, le hago saber al Cuñao, que frente a nosotros hay un vacuno, cuya pinta, ya empezó a mosquearme. Pecho enorme, cabeza enome y sobre todo cuernos enormes. Nos quedamos mirando y me pregunta ¿de donde ha salido ese toro?, y le pregunto yo a él ¿no sera bravo?, a lo cual contesta rápido, bravo no, BRAVÍSIMO. La cosa no pinta bien, y menos aún cuando el pobre bicho, se da cuenta que el camino por el que iba no tenía salida posible y decide dar media vuelta e ir a nuestro encuentro.
El panorama no estaba claro. Si decidimos volver a abrir la portera, se nos planta frente a nosotros antes que la pasemos. Pues... campo a través. Pero como el Murlaco, por lo que se ve, nos había cogido cariño, tras nosotros que arranca.
Me veía subido a una encina a esperar que diera la vuelta, pero, ignorante de mí, el animalejo iba dirección a una portilla que estaba en el suelo, a encontrarse con el resto de sus hermanos que le esperaban bajo una sombra.
Uy madre, a esos no les habíamos visto. Por lo que pudimos apreciar, era una corrida que estaba apartada para llevarla a su sacrificio.
Por esta vez nos habíamos librado, pero para la próxima hay que tener mas cuidado.
Plato grande y piñones chico, y a recuperar el tiempo perdido.
Poco duro la alegría. Pinchazo. A cambiar rápido. Cámaras, desmontables, bombas, cien mil artilugios, y en nada en las rampas de la Herrera. Bufff, que cuestecitas, ya ni nos acordábamos.
Pero en nada, camino abajo a velocidad del viento. Plasssssssssssssss. otro pinchazo. Uggg. Cuñao, hoy no es tu día... ya te digo, contesta. Creo que al Cristo vamos a verlo otro día, porque, con esta se nos acaban las cámaras.
Otra vez cacharros fuera, y ale, a darle a la bomba de mano, a hacer ejercicio manual. Primero él, y después yo, turnándonos, para que el esfuerzo no se agrande.
Y claro, ya sabía yo que tanto gimnasio no era bueno, en una de las embestidas, una explosión hace saltar por los aires, bomba, cámara y cubierta. ! ha estallado la cámara!. La risa floja de desata, y segundos más tardes llegan las preguntas sobre nuestro futuro inmediato.
¿Y ahora que hacemos?. Ambos sabíamos la solución, pero ninguno quería decirlo primero, aunque no era cuestión de pensárselo mucho.
¿Que estará haciendo el amigo Félix?. jajajaj, pues nada, como no. Ya le echábamos de menos, y no era de buena gente, tener una buena jornada de bici sin nuestro fiel mosquetero.
La llamada pertinente a la cual rapidamente responde, y más rapidamente nos pregunta ¿donde estais, que os ha pasado?. Le explicamos la película, y ale, furgoneta y a por los dos perdidos estos.
Sábado perdido, tarde de boda, y a ver que hacemos el domingo. Pues, por que no subíamos a Piornal por Garganta la Hoya. Dicho y hecho, a Jaraiz. Luego a Garganta y a devorar este puerto que nunca habíamos hecho por esta vertiente.
94 km. y las sensaciones de haber pasado la mañana lo mejor posible. Eso sí, echando de menos a mi S-work, que no quise apurarla mucho, y la dejé descansar, esperando que este lunes, la lleve a un nuevo doctor, a ver si es capaz de curarla de sus continuas dolencias.

lunes, 23 de agosto de 2010

Una Perico Accidentada.-





Plateros y familia movieron el campamento a tierras Segovianas, para hacer la que esta catalogada como la
segunda marcha cicloturista en importancia a nivel nacional, después de la famosa QH.
Nos habíamos estado preparando para bajar de las 5.30. Sabíamos que para lograrlo tendríamos que llevar una media de 28 km/h, y aunque la cosa dependía un poco de circunstancias ajenas, tales como averías, caídas, el calor, el viento, etc, la esperanza era que lo lograríamos.
Pero pronto las ilusiones se truncaron. El amigo Félix, se lesionó, y estará en el dique seco 1 mes. Hace una semana estábamos dándole fuerte en la altiplanicie de Gredos y al día siguiente en cama. "Animo, en poco estarás de nuevo sacándonos de punto".
Ya la cosa, pues no es lo mismo, si uno de los tuyos se cae pronto del grupo.
Los males no quedaron ahí, el jueves el cuñao tuvo una recaída de las dolencias, y se quedo con menos fuerzas que una pavesa debido a los medicamentos.
Bueno..... malo, malo, al final me quedo solo.
Pero con dolencias y males, pues todos a Segovia. Como es menester, nos llevamos a la familia al completo, incluidos los dos peques, Oscar chico y Jorge, que visto lo visto, disfrutaron casi más que nosotros, poniendo patas arriba, la habitación de sus tíos, el comedor, y todo lo que pillaban a su alcance. Que se diviertan, que también tienen derecho.
El sábado noche, fuimos, como es de costumbre, a por los aluviones y por el cochinillo asado. El primero de los platos exquisito, pero el segundo, si lo comparamos con el de la semana pasada, pues...... dejaba mucho que desear, pero también comestible.
Pronto a la cama y a esperar el acontecimiento del domingo.
Cogimos un hotel que daba justo a salida de carrera, por lo que las mujeres y Félix, este con gran pena, nos dieron el último animo desde las terrazas, en el momento que nos disponíamos a dar las primeras pedaleadas.
Nervios, empujones, primeros pinchazos, pero sin ningún altercado grave, cosa rara en estos primeros metros, en los cuales todos salimos desbocados en busca de los primeros puertos.
Pronto pasamos la granja y nos metimos de lleno en las siete revueltas. El porcentaje fue subiendo, llegando en algunas rampas al 9%, pero todo sin bajar del 6%. La culebra se iba disgregando, había elementos del grupo por toda la carretera, derecha, izquierda, centro, incluso por la cuneta, cualquier parte era buena con tal de ir haciendo metros.
En nada estábamos en Navacerrada, y mientras el sol se colaba por las copas de los arboles, iluminado el bello valle que está en la falda de la estación de esquí, el comentario era generalizado. Hoy el calor nos mata.
Bajada rápida hasta Cotos, y rumbo al siguiente escollo, Morcuera.
La alegría que se veía en las caras de los más de 2.000 acompañantes, había cambiado por rostros pálidos, sudorosos y afilados como agujas.
Un puerto feo este, donde el sol te aplana y te deja en su cima con las ideas algo confusas. Por eso la organización, te planta en el alto, el primer avituallamiento, donde uno tras otro vamos cayendo en busca del tan preciado agua.
Las indicaciones que iba trasladando al Cuñao, advirtiéndole de los desniveles, bajadas y demás, se hicieron en este momento más intensas. Ten muchisimo cuidado en este descenso. Es muy rápido, pero a la vez muy peligroso, aquí es donde se concentran la mayoría de accidentes.
En pocos metros a 70, por una carretera plagada de baches y curvas, y en las primeras curvas, las temidas caídas. Pasabas como un obús al lado de algunos que estaban tumbados en la cuneta, que habían tenido menos suerte que tú, y una mala trazada, o un simple despiste, les había llevado al peor de los finales.
Hasta llegar a Miraflores pudimos ver varios trompazos, pero si te pones a pensar en ello, lo único que puedo pasar, es que se te vaya la pinza y les acompañes tú en la ambulancia.
Subida a Miraflores y en la rápida bajada la cadena que se sale del plato. Que raro. La pongo rapidamente y a las primeras pedaleadas, sale escupida como una escolopendra por el asfalto. El cuñao me dice, que hago, a lo cual le respondo, sigue, tu sigue, intentare que el primer coche de asistencia que llegue me lo arregle y sino, pues mala suerte y al autobús escoba.
Como en el día de la boda, donde los minutos parece que no pasan, mientras esperas a tu futura esposa, estaba yo sentado en un quitamiedos, con cadena en mano y S-works sostribada, viendo como pasaban cientos de ciclistas y todos exclamaban, joder que putada se le ha roto la cadena, como si yo no lo supiera, vamos.
Pero al fin, a la salida de una curva, que había metros atrás de donde estaba, veo un coche de asistencia. Ufffff, que minutos más largos, ahora solo me queda que tenga arreglo. Para rápidamente, baja y ve el chaperón, y piensa lo mismo que yo, ufffff. Que tipo es, Ufff, super record de 11, Joder que mala suerte, esta cadena tiene un troncha especial y no lo llevo, pero bueno intentaremos apañarlo. Tirate sin cadena por estas rampas y en el primer descampado paro y te espero, que aquí somos un peligro.
Ale rampa abajo, ayudandome con mis pies empujando, mientras algún cachondo pasaba y decía, asi si que vas cómodo sin dar pedales. Jaajajajaaj, ahora lo pienso y si que es graciosa la estampa, pero en aquel momento me salían rayos de la cabeza.
Al fin veo al coche que me esta esperando. Rápidamente saca troncha y en 25 segundo me ha apañado el destrozo. "Ten cuidado, no se si aguantará hasta la meta, pero....... lo intentaremos.". Le di mil gracias, le pregunte si le debía algo, y me contesto, "gracias a vosotros por estar aquí, compartiendo estos momentos". Da gusto encontrarse con profesionales tan capaces, que sin ningún tipo de animo de lucro, te arreglan lo que para otros sería un imposible".
Miro el reloj y casi media hora perdida, buffff. Pues nada, tranquilo, no forzar y a acabar.
Ya, si, bueno, eso es lo que debería de haber hecho. Pero como alma que pierde el diablo, me metí en el primer grupo que pillé, y en pocos km. era yo quien tiraba del grupo.
En la base de Cadencia, y ultimo escollo antes de los temidos 45 km finales.
Recordaba del año anterior, que este puerto se atragantaba. Los aprox. 15 km, tenían rampas muy serias, y las fuerzas ya iban justas. Pero, no se de donde, ni por donde, me vino en forma de fuerza, una inspiración, que me hizo devorarlo en menos que canta un gallo.
Si mientras estuve con la avería me pasaron 500, en las rampas de Cadencia adelante a 700, me miraban con cara extraña, supongo que pensando, de donde sacará este tipo a estas horas, esas fuerzas. Pero ya estaba arriba, y ahora lo peor.
40 grados y aire en contra, los grupos que estaban compuestos por cadáveres con la cruz a cuesta, y pasando de grupo a grupo, nadie tiraba, realmente pocos podían, y a los que aún les quedaba algo, lo reservaban para esprintar en linea de meta.
Cada relevo era un palo, los cuadrices me ardían, pero.... solo pensaba en acabar y que la cadena no se partiera de nuevo.
La subida a la Granja y ya estamos cuesta abajo, el ritmo se intensifica, y los cadáveres salen de sus tumbas con ganas de dar guerra.
5.47, buaa.... pienso. Si no es por la cadena hago un tiempazo.
Veo al Cuñao, que ha entrado pocos minutos antes que yo y me pregunta, ¿ya estas aquí?, la que te tienes que haber pegado.
Pero bueno, eso ya queda para el recuerdo en anécdotas para contar.
Y ahora que hacemos cuñao...... lo primero esperar que Félix se recupere pronto, y nosotros pues a coger kilómetros y desear que la próxima temporada tenga menos sobresaltos que esta.

lunes, 16 de agosto de 2010

EL COCHINILLO Y LA TORMENTA

Para la ocasión, nos apuntamos a una nueva aventura que el amigo Pulido había organizado por la altiplanicie de Gredos. Cuando Félix me comento el evento, rápidamente me di por apuntado, y sin mediar mucha palabra el Cuñao, hizo lo propio. Ya estamos casi todos, Zapatitos, Félix y El Cuñao, que más se puede pedir. También se unió el amigo Emilio Leno, con el cual hacía ya bastantes meses que no pedaleaba, desde la espantada de Guadalupe, pero agua pasada, que como le recordé, no merece la pena recordar.
Así pues los 5, acompañados de mujeres e hijos respectivos, 7.30 de la mañana, rumbo a Navacepeda.
Pulido, que para estas cosas es un crack, pronto nos hizo saber el planing del día. Vosotros tres, os ponéis manos a la obra en los puertos, os dais para el pelo, y cuando subais, media vuelta y volveis en busca nuestra, así, ni os aburrís, ni descansáis, y buen entrenamiento para la Perico.
Y dicho y hecho. Puerto para arriba, trozo de puerto para abajo, llegábamos a los más retrasados, y subida descansada y armoniosa hasta volver a coronar.
No tardamos mucho en subir el puerto de Peña Negra, pudiendo observar, que los 1.909 metros, ya pican en el ritmo de la respiración. Tan alto y casi ni nos habíamos enterado.
Se sucedieron el puerto de la Chia, Barajas y la plataforma, con el mismo guión que los anteriores. Hasta que aproximadamente a las 2.30 estábamos de nuevo en Navacepeda, y con bañador en mano, al Tormes a refrescarse.
Pero, como parecía que faltaba algo al día, pronto el final nos deparó lo mejor.
El amigo Emilio había encargado unos cochinillos en un mesón que él solía frecuentar. JODER, con los lechones, no recuerdo haber comido algo igual. Creo que aún nos estamos relamiendo del manjar que tuvimos la suerte de saborear.

La verdad, que sería del esfuerzo de las subidas, del frío de las bajadas y del calor insufrible de los llanos, si al final de la jornada, no tuviéramos la debida recompensa en forma de vianda.

Ya para el domingo, nos quedamos los tres de siempre, habíamos pensado por donde subir esta semana a Piornal. Como casi siempre mi opinión no contaba. Eso de meter alguna rampa del 12 para arriba, no está en el pensamiento de la mayoría, asique Zapatitos a aguantarte, y como mucho alguna al 10.

Pues bien, Barrao, Cabrero, y Piornal, bajada al Jerte y subida de nuevo a Rebollar y Cabezabellosa, vamos para que las piernas no descansen.

Y fue en Barrao donde se masco la tragedia. Al llegar a la fresca fuente que está en medio del pueblo, la cual sirve como auxilio de verano, a mayores y paseantes del lugar, decidimos como siempre, parar a repostar combustible, encontrándonos con un vecino, al cual, tras darle, como es de bien, los buenos días, le pedimos con exquisitos modales, que por favor nos dejara llenar los tanques de las bicicletas, a lo cual accedió con gran cortesía inmediatamente. Pero pronto, tanta amabilidad dominical, se vio interrumpida por un ensordecedor trueno, el cual hizo temblar los pilares del porche donde nos habíamos situado.

El Señor, que tan amablemente nos había cedido su sitio en la fuente, rechistó en voz baja, "Pues con un día tan soleado, no se de donde ha salido semejante tormenta".

El silencio se hizo de forma momentánea, lo cual era el preludio de lo que tocaba por venir, y apenas habíamos hecho cien metros, en la salida del pueblo, El Cuñao empezó con la risa floja, a lo cual siguió Félix, y continuó un servidor. Las carcajadas ya llegaban hasta Piornal, y lo que empezó con una risa picara, acabó con las fuerzas de los tres por los suelos, hasta tal punto, que el Cuñao no fue capaz de recuperarse hasta llegados a Piornal.

A rebollar, subimos como siempre, a buen ritmo, pero claro, quedaban las rampas de los ataques, poco antes de coronar el puerto que nos lleva hasta Cabezabellosa, y así fue. El Cuñao, ya recuperado, se empeñó en forzar el chicle, y en apenas 10 metros, nos habíamos puesto a 20 en las rampas que superan el 7%. Como ya al final de la jornada, no estaba por la labor, pronto hice saber a mis compañeros que yo a ese ritmo no seguía, y bajé de 20 a 18, lo cual fue de agradecer por mis dos compañeros, que rapidamente hicieron lo mismo.

En la bajada nos encontramos con el amigo Emilio Leno, el cual sabía por donde íbamos a hacer la etapa, y decidió hacer los últimos km. con nosotros. Otra semana más me libré de que me sacaran la biela por el costado en la cuesta del basurero.

En la gasolinera del Villar, saludamos a un numeroso grupo de ciclistas, que pronto descubrimos que eran de la Peña de Montehermoso, los cuales, todos, con la indumentaria oficial de la Peña, habían tirado la caña por nuestro termino municipal.

Poco antes de llegar a la glorieta de la Oliva, llegaron a nuestra altura, y tras una breve charla, ellos continuaron dirección Montehermoso, y nosotros con nuestra amigable conversación, planeando lo que será la última gran marcha de la temporada por tierras de Segovia, no sin antes preguntarles quienes de ellos irían a ver a Perico, a lo cual respondieron que casi todos.

Como casi siempre, la unión hace la fuerza, y da gusto ver a un grupo de más de 20 ciclistas, al unisono, dando pedales y sintiéndose orgullosos de los colores que llevan en sus maillot.